Javier Ceballos Jiménez: Kobo Abe: El mapa calcinado
Idioma original: Japonés
Título original: Moetsukita chizu
Año de publicación: 1967
Traducción: Ryukichi Terao
Valoración: ¿Está bien?
El mapa calcinado es una novela densa. Innecesariamente densa, me atrevería a decir. En ella, Kobo Abe quiere transmitir un mensaje de una forma muy concreta, y lo hará aún a riesgo de que los lectores no podamos seguirle. Lástima, pues podría haber escrito un texto más asequible sin que por ello se resintiera la complejidad de su discurso.
La cosa, en un inicio, prometía. Un detective sin nombre recibe el encargo de buscar al señor Nemuro, quien desapareció misteriosamente seis meses atrás. Esta premisa policial sirve de excusa a Abe para explorar sus obsesiones existenciales y desarrollar su filosofía. Por desgracia, como ya he adelantado, lo hace de un modo demasiado abstruso.
La cosa, en un inicio, prometía. Un detective sin nombre recibe el encargo de buscar al señor Nemuro, quien desapareció misteriosamente seis meses atrás. Esta premisa policial sirve de excusa a Abe para explorar sus obsesiones existenciales y desarrollar su filosofía. Por desgracia, como ya he adelantado, lo hace de un modo demasiado abstruso.
Eso sí, el escritor japonés, repito, deja bien claro que este hermetismo es voluntario. También los efectos que transmite El mapa calcinado (confusión, exasperación, etc...) son intencionados. Igual que su ritmo espeso, su tono monocorde, su acción repetitiva, sus diálogos y situaciones estirados hasta el hartazgo, o sus personajes borrosos.
En fin. Estamos ante una obra paradójica. Una que encierra ideas brillantes, pero que debería haberse escrito pensando un poco más en el lector. Aunque tampoco es un despropósito. Su lectura se hace cuesta arriba, sí, pero no se llega a atragantar. Y lo que aporta no está nada mal.
Llegados a este punto, hay que reconocer que los temas barajados en El mapa calcinado son sumamente interesantes: la identidad del individuo, su alineación y su invisibilidad en la sociedad moderna. Destacaría especialmente las reflexiones sobre la voluntad de los fugitivos y sus derechos.
Además, intuyo ambición artística en esta novela, y voluntad de trascendencia; ambas, cosas que siempre hay que agradecer.
Llegados a este punto, hay que reconocer que los temas barajados en El mapa calcinado son sumamente interesantes: la identidad del individuo, su alineación y su invisibilidad en la sociedad moderna. Destacaría especialmente las reflexiones sobre la voluntad de los fugitivos y sus derechos.
Además, intuyo ambición artística en esta novela, y voluntad de trascendencia; ambas, cosas que siempre hay que agradecer.
También de Kobo Abe en Unlibroaldía: La mujer de la arena
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