Javier Ceballos Jiménez: Lucy Maud Montgomery: Ana, la de Tejas Verdes

Idioma original: Inglés
Título original: Anne of Green Gables
Traducción: 
Año de publicación: 1908
Valoración: Está bien (recomendable para niños y jóvenes)

Todos sabemos, aunque sea de forma aproximada, de qué va Ana, la de Tejas Verdes. A fin de cuentas, esta novela de la canadiense Lucy Maud Montgomery, editada en un sinfín de ocasiones, se ha convertido en un clásico de la literatura juvenil del que es imposible no haber oído hablar. También han ayudado a afianzarla en el imaginario popular sus múltiples adaptaciones audiovisuales, de las que destacaría tres series: el anime de 1979, la de 1985 y la estrenada en Netflix en 2017. 

La premisa de Ana, la de Tejas Verdes es el siguiente: una huérfana adoptada por dos hermanos de mediana edad logra encandilar a los habitantes de Avonlea, un pequeño pueblo pesquero ficticio de la Isla del Príncipe Eduardo. Ana es una chica delgada, pecosa y pelirroja, muy inteligente, poseedora de una imaginación extraordinaria, llena de vitalidad y sumamente parlanchina. Aunque por lo general es alegre y decidida, también presenta inseguridades y flaquezas. Logra transformar cualquier situación en una aventura, y ocasiona enredos la mar de divertidos. A través de su extravagante perspectiva, Montgomery cuestiona algunas actitudes de la época (los roles a los que se delega a ambos sexos, la etiqueta social, la religión, el sistema educativo...). 

La novela está muy bien escrita. Su estructura es sólida, se desarrolla con fluidez, caracteriza adecuadamente a todos los personajes que la protagonizan, tiene destellos de humor que funcionan a la perfección, es didáctica sin caer en lo moralizante y, sobre todo, es más madura de lo que a priori puede parecer. Ciertamente, Montgomery no se recrea en los aspectos más escabrosos de su historia, pero es innegable que haberlos, haylos, lo cual ayuda a contrastar con el tono alegre del conjunto, y a revestir de verosimilitud el escenario aparentemente bucólico en el que transcurre la acción.  

Recomiendo comentar las implicaciones de esta obra con sus jóvenes lectores. Por ejemplo: ¿son los adultos tan diferentes de los niños, en el fondo? ¿Es Ana realmente mala, o simplemente un espíritu libre, la encarnación de la inocencia y la sinceridad en una sociedad represiva y alienante? ¿Hace bien en no plegarse del todo a las normas? ¿Qué valor tienen la imaginación y la espontaneidad en un entorno rígido? ¿Acaso son más importantes las cualidades externas (el aspecto físico, la vestimenta...) que las internas? Etc, etc...

Quizás pueden reprochársele algunas cosillas a Ana, la de Tejas Verdes. Cosillas menores, que para nada arruinan la experiencia entera, pero que hay que tener en cuenta, sobre todo porque a veces chocan de forma irreconciliable con la sensibilidad contemporánea. A saber: 

  • En general, su prosa es excesivamente morosa. Se entretiene en descripciones paisajísticas, remolonea comprensivamente alrededor de los estados de ánimo o se explaya en los diálogos.  
  • Tiene capítulos que apenas avanzan el argumento. 
  • Sus personajes son, en general, bastante planos. Ya he dicho que están bien caracterizados, en el sentido que son distintivos unos de otros; no obstante, en su mayoría son algo simples. 
  • Su tono es, por momentos, afectado. Lo cual está justificado, pues Ana es una romántica empedernida y su época era mucho más emocional que la nuestra, pero insisto en que 

Pese a sus defectillos, Ana, la de Tejas Verdes es un clásico juvenil lleno de sensibilidad y sabiduría que hay que experimentar. A fin de cuentas, lo protagoniza una chiquilla que se cuenta entre las más memorables de la literatura universal. Razón por la que, creo yo, esta historia ha resonado con infinidad de lectores (sean de la cultura que sean y hasta diría que tengan la edad que tengan). A eso súmale que tiene valor literario y queda claro que a esta obra de Montgomery le queda todavía mucho recorrido. Y los que la terminen y tengan ganas de más, que sepan que existen las ya mentadas adaptaciones audiovisuales, amén de multitud de secuelas literarias escritas por la mismísima autora. 


Ver Fuente

Comentarios

Entradas populares